Desde su fundación en 1980, la Iglesia Bautista Horeb ha sido un refugio de fe para cientos de familias regiomontanas. Lo que comenzó como un pequeño grupo de creyentes comprometidos con la Palabra se ha convertido en una comunidad vibrante, donde cada generación encuentra a Cristo. Durante más de 45 años hemos servido a Monterrey con el evangelio como brújula y el amor como testimonio.